En la madrugada de este jueves, un grupo de indígenas protagonizó una manifestación en la Carrera 10 con Calle 10, en el centro de Bogotá, bloqueando vías y causando daños materiales.
Cerca de 30 guardias indígenas atacaron buses del SITP, pinchando sus llantas, rompiendo vidrios y pintando grafitis, lo que afectó gravemente la movilidad de la capital. Como resultado, siete buses fueron vandalizados y cerca de 18.000 usuarios de TransMilenio no pudieron desplazarse a sus destinos.
Sobre las 7:00 a. m., la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) de la Policía intervino, logrando despejar la vía y restablecer el tránsito en la zona.
Gobierno suspende diálogos con grupos indígenas
En respuesta a los hechos, el ministro del Interior, Antonio Benedetti, calificó a los manifestantes como «disidencias» de las organizaciones indígenas reconocidas por el Gobierno.
El funcionario aclaró que estas personas no pertenecen a la Mesa Permanente de Concertación y que el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y el Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) ya se deslindaron de los actos vandálicos.
Benedetti también señaló que la seguridad en la ciudad es responsabilidad de la Alcaldía de Bogotá y condicionó la reanudación del diálogo a que cesen los hechos de violencia y que los manifestantes se trasladen al Parque de Renacimiento.
Líderes indígenas denuncian infiltrados en la protesta
Frente a la situación, líderes indígenas acudieron al Congreso de la República para ofrecer disculpas por los desmanes.
Edwin Andrés Chávez, consejero mayor de las comunidades indígenas de Nariño, intervino en la plenaria del Senado y agradeció a la Alcaldía de Bogotá por ser la única entidad que les ha brindado asistencia.
«Los hechos de hoy fueron causados por infiltrados. Nosotros no nos tapamos la cara ni nos avergüenza ser indígenas. Hemos venido a alzar la voz en protesta», afirmó Chávez.
Asimismo, cuestionó la actitud del Gobierno Nacional por no atender sus demandas y pidió al presidente que no utilice el bastón de mando de las comunidades indígenas si no está dispuesto a escucharlas.
Por ahora, no hay una fecha definida para la reanudación de los diálogos entre el Gobierno y los pueblos indígenas.
