El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se refirió nuevamente a la alarma del presidente Gustavo Petro sobre una posible situación de desabastecimiento total de agua en la capital entre enero y marzo de 2025.
De acuerdo con el mandatario, si bien podría registrarse un bajo nivel de abastecimiento del líquido en el Sistema Chingaza, no hay un riesgo inminente de sequía en la ciudad.
«En un caso extremo de cero afluencias, Chingaza podría llegar a finales de marzo con un nivel superior al 12% de su capacidad. Este porcentaje es crucial, ya que asegura que habría agua suficiente para al menos dos meses», señaló Galán.
El alcalde hizo un llamado a la responsabilidad, destacando que la gestión del agua en Bogotá se basa en criterios técnicos y en la colaboración con expertos en el tema.
«No es con pánico que vamos a resolver esto, sino con trabajo serio y conjunto entre las partes», puntualizó Galán.
En medio de este enfrentamiento, la Comisión de Agua del Congreso de la República citó al mandatario a un debate de control político para que rinda cuentas sobre las medidas implementadas por el Distrito para superar la posible crisis de abastecimiento de agua en la ciudad.
De acuerdo con el representante del Pacto Histórico, Alejandro Ocampo, más allá del «discurso disuasivo», la ciudadanía debe conocer los planes y estrategias de la administración para resolver la situación.
A este debate también deberán asistir el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ballesteros; el director de la Región Metropolitana, Luis Felipe Lota; y la gerente del Acueducto de Bogotá, Natasha Avendaño.
Para el congresista, es fundamental contar con una hoja de ruta clara que incluya inversiones en infraestructura, planes de reforestación y conservación de los ecosistemas hídricos que alimentan los acueductos, así como el fortalecimiento de la gestión integrada del recurso en Bogotá y sus alrededores.
