Sigue la incertidumbre en el municipio de Cajicá por la desaparición de Valeria Afanador Cárdenas, una niña de 10 años con diagnóstico de síndrome de Down, cuyo rastro se perdió el pasado martes en inmediaciones de su colegio.
De acuerdo con el reporte del centro educativo, las cámaras de seguridad registraron que hacia las 10:30 de la mañana la menor se dirigió a una zona de arbustos cercana a una reja que colinda con el río Frío y, desde ese momento, no volvió a ser vista.
Desde entonces, la Gobernación de Cundinamarca, la Secretaría de Educación, la Unidad de Gestión del Riesgo, Bomberos Cundinamarca y organismos de rescate han desplegado un operativo con más de 200 personas, entre equipos especializados, técnicos y voluntarios, que realizan rastreos por tierra, agua y aire. Las labores se concentran en las zonas aledañas al colegio y al río Frío, donde ya se han inspeccionado 4 kilómetros a la redonda, aguas arriba y abajo del afluente. El área de búsqueda se ampliará a 6 kilómetros en las próximas horas.
Pese a la magnitud del despliegue, no se han hallado pistas de la menor. Ante esta situación, el gobernador Jorge Emilio Rey anunció el aumento de la recompensa de 20 a 50 millones de pesos por información verificada que permita ubicar a Valeria.
“No vamos a escatimar recursos ni personal: todo nuestro equipo especializado está en terreno, acuartelado en primer grado, con la determinación de encontrar a la menor en las próximas horas”, aseguró Rey.
La Gobernación instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) Departamental para centralizar la coordinación de recursos, logística y estrategias de búsqueda. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para aportar cualquier dato relevante a través de la Línea 123 de la Policía Nacional, con garantía de reserva de identidad.
