En las últimas horas llegaron cerca de diez mil indígenas provenientes de diferentes regiones del país para participar en las manifestaciones convocadas por el Gobierno Nacional para el próximo primero de mayo.
Ante la masiva llegada, la dirección de la Universidad Nacional autorizó la presencia de la Minga Indígena en el campus de la sede Bogotá, con el fin de garantizar su derecho a la movilización.
De acuerdo con un comunicado del claustro educativo, firmado por el rector Leopoldo Múnera y la vicerrectora de la sede Bogotá, Carolina Jiménez Martín, se han sostenido reuniones de coordinación sobre aspectos logísticos, con el propósito de garantizar condiciones de dignidad y respeto por los derechos humanos, sin interferir con el desarrollo de las actividades académicas.
La universidad señaló que, si bien algunos edificios han presentado restricciones parciales de acceso, estas solo afectan a cuatro de las 160 edificaciones del campus: el Centro de Innovación y Tecnología (CIT), el edificio Julio Garavito, el edificio de Ingeniería Paula Santander y la Facultad de Ciencias Económicas (FCE).
La actividad académica presentó una interrupción parcial cercana al 30%, aunque desde la rectoría se insiste en que la normalización de las actividades depende del cumplimiento de los compromisos por parte del Gobierno Nacional.
Frente al posible ingreso de armas a la universidad, el rector Múnera aclaró que la Guardia Indígena porta machetes, que son herramientas de trabajo, y bastones de mando, que constituyen símbolos culturales y de autoridad.
Por su parte, los voceros de la Minga Indígena señalaron que no se retirarán del campus hasta que el Gobierno Nacional dé respuesta a sus demandas.
Aunque el Distrito ofreció espacios adecuados para su estadía, como los parques Renacimiento y Tercer Milenio —en coordinación con las autoridades indígenas delegadas para el contacto con la administración local—, los organizadores de la Minga optaron por permanecer en la Universidad Nacional.
El alcalde Carlos Fernando Galán aclaró que esta decisión fue tomada por los propios organizadores.
“La decisión de la Minga ha sido ir a la Universidad Nacional. Ahí hay una particularidad en lo que tiene que ver con la entrada de la fuerza pública eventualmente a la universidad”, indicó.
A pesar de ello, Galán destacó que el Distrito mantiene su compromiso con garantizar el orden en la ciudad. “Trabajamos para que todas las actividades de esta semana, incluidas las manifestaciones del primero de mayo, se desarrollen en orden, sin afectar los derechos de la ciudadanía y garantizando el derecho a la protesta”.
El Distrito instaló un Puesto de Mando Unificado en la Universidad Nacional y mantiene comunicación permanente con el Gobierno Nacional, actor clave en la convocatoria de algunas de las movilizaciones programadas para esta semana.
