La Superintendencia de Salud prorrogó por un año más la medida de intervención forzosa administrativa a Nueva EPS, que cuenta con más de once millones de afiliados en el país.
De acuerdo con la entidad, aún se mantienen las causales de intervención contempladas en el artículo 114 del Decreto Ley 663 de 1993, relacionadas con incumplimientos normativos en las condiciones financieras y en la prestación de servicios a sus usuarios.
Al momento de la extensión de la medida, Nueva EPS continúa sin reportar sus estados financieros a la Supersalud, por lo cual se le hace un llamado para que actualice esta información de manera oportuna.
La situación de la EPS no ha sido la mejor desde que fue intervenida. Ha enfrentado varios episodios complejos, como la disputa con Audifarma, uno de los principales gestores farmacéuticos del país, que afectó la entrega de medicamentos en varias regiones. Desde febrero, este gestor farmacéutico dio por terminado el contrato que tenía con Nueva EPS.
La Supersalud advirtió que la tasa de reclamaciones acumuladas en 12 meses se incrementó al comparar los periodos de octubre de 2022 a septiembre de 2023, y de octubre de 2023 a septiembre de 2024. Las quejas en el régimen subsidiado aumentaron un 12,88 %, mientras que en el régimen contributivo el incremento fue del 26,53 %.
Como resultado de la intervención, se espera que en abril el actual interventor publique los estados financieros correspondientes a la vigencia 2023, tal como lo ha indicado la EPS.
