La Secretaría de Ambiente y la Policía de Bogotá incautaron 131,73 kilogramos de pieles y productos derivados de fauna silvestre en una bodega ubicada en la localidad de Engativá.
Durante el operativo, las autoridades encontraron un total de 570 pieles, completas y fraccionadas, provenientes de especies de gran valor ecológico, como Crocodylus acutus (caimán del Magdalena), clasificado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); Caiman crocodilus fuscus (babilla), protegido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES); Struthio camelus (avestruz); y Python reticulatus (pitón reticulada), ambas también en situación de vulnerabilidad.
Según las autoridades, para la obtención de estos productos fue necesario sacrificar a más de 500 animales silvestres.
Además, se incautaron 141 productos derivados, entre los que se incluyen botas, correas, bolsos, accesorios y zapatos elaborados con pieles de animales silvestres. Se estima que para fabricar estos artículos fueron sacrificados más de 300 individuos.
En lo que va del 2024, el Distrito y la Policía Ambiental han incautado más de 500 animales vivos de fauna silvestre, principalmente reptiles y aves. También han decomisado 691 productos derivados de animales, como colmillos, pieles y plumas; esto se suma a 87,7 kilogramos de productos cárnicos de animales como la tortuga hicotea y el chigüiro.
Bogotá alberga el 10% de las especies de flora y fauna vertebrada de Colombia, que es el segundo país con mayor biodiversidad en el mundo.
