Hoy comenzó el proceso de retorno de más de 1.800 personas de la comunidad Emberá que permanecían asentadas en inmediaciones del Parque Nacional y en las Unidades de Protección Integral (UPI) La Rioja y La Florida.
De acuerdo con el Distrito, cerca del 50 % de la población que retorna son niñas, niños y adolescentes, quienes junto a sus familias regresan a sus territorios de origen en Risaralda y Chocó.
“Este es el retorno más grande que se ha hecho en la historia reciente de Bogotá y recoge aprendizajes de procesos anteriores”, destacó Isabelita Mercado, consejera de Paz, Víctimas y Reconciliación.
El retorno masivo se desarrolla en tres fases: este lunes salieron aproximadamente 800 personas desde el Parque Nacional; el miércoles 10 de septiembre lo harán más de 500 desde La Rioja, y el jueves 11 de septiembre regresarán cerca de 500 desde La Florida.
Más de 300 funcionarios de distintas entidades distritales acompañan la operación, tanto en Bogotá como en los lugares de destino.
El Distrito dispuso transporte en buses hacia Pueblo Rico, Risaralda, además de traductores y personal de la Secretaría de Gobierno para garantizar el diálogo intercultural. También se entregaron kits de alimentos y agua. Asimismo, se adelantó la transferencia de cupos de salud e IPS, y de cupos estudiantiles, para asegurar la continuidad en la atención médica y educativa.
La Secretaría de Integración Social destinó $1.800 millones que serán entregados mediante cinco transferencias monetarias condicionadas a la permanencia en territorio, a través de la plataforma Ingreso Mínimo Garantizado (IMG) y un convenio con el Banco Agrario.
“Los dos primeros ciclos se van a pagar mañana y los ciclos 3 y 4 entre enero y mayo”, informó el secretario de Integración Social, Roberto Angulo.
El proceso se desarrolla en paralelo con 13 denuncias en curso ante la Fiscalía General por distintos delitos, las cuales seguirán bajo responsabilidad del ente acusador.
Por otro lado, más de 170 familias que desean permanecer en Bogotá iniciarán la Ruta de Integración Local, orientada a reconstruir sus proyectos de vida en la capital. Esta ruta incluye verificación de voluntariedad, acceso a la oferta social del Distrito con enfoque étnico, y un Plan de Acompañamiento en seis ejes: socioeconómico, político-organizativo, salud psicosocial y espiritual, educación e interculturalidad, prevención y protección, y sociocultural. El proceso implica un acuerdo de corresponsabilidad y acatamiento de las normas de ciudad.
Finalmente, alrededor de 300 personas manifestaron su intención de reubicarse en otros territorios del país. Mientras la Unidad para las Víctimas adelanta la gestión, el Distrito brindará medidas de habitabilidad temporal en Bogotá.
