La jornada del Día sin carro y sin Moto en Bogotá dejó en promedio un resultado de un 69% menos de material particulado en el aire, según la proyección que arrojan los sistemas de modelación de calidad del aire de Bogotá.
Este ejercicio de seguimiento continuo se realizó a través de 19 estaciones de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire de Bogotá (RMCAB) y 70 microsensores en diferentes puntos de la ciudad, que monitoreron en tiempo real la información sobre concentraciones de contaminantes.
Es el suroccidente de Bogotá donde normalmente se registra la peor calidad del aire. Allí en la primera parte de la jornada y en desarrollo de varios de operativos de control en vía pública se habían realizado 73 revisiones e impuesto 57 comparendos ambientales. En esta zona de la ciudad viven cerca de 3 millones de personas, que están expuestas diariamente a una mayor carga de material particulado fino, generado por el tránsito de carros y motos sobre las vías sin pavimentar y por el transporte de carga”, indicó la secretaria Adriana Soto.
Hoy en el suroccidente de Bogotá, (localidades de Ciudad Bolívar, Kennedy, Bosa, Puente Aranda y Tunjuelito) donde se encuentra cerca del 33% de la población de la ciudad, y la mayor problemática en términos de contaminación del aire por material particulado, se concentraron las tareas de monitoreo de este Día sin Carro y Moto a través de la Red, los microsensores y puestos de control en vía pública.
“Según nuestra modelación, hoy estimamos una reducción del 69% de estas emisiones contaminantes frente a un día normal con tráfico. El material particulado fino PM2.5 es considerado el más dañino para la salud de las personas, ya que ingresa rápidamente a los pulmones y está asociado con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Nuestro compromiso es claro: que Bogotá respire un aire más limpio y menos dañino para la gente”, agregó la secretaria Adriana Soto.
Hoy operaron 24 puntos de monitoreo de ruido ambiental que funcionan de forma remota, distribuidas a lo largo y ancho de la ciudad, en las localidades de Usaquén,
Chapinero, Santa fe, Suba, Engativá, Fontibón, Barrios Unidos, Kennedy, Bosa, Teusaquillo, Antonio Nariño y Tunjuelito.
Impacto en la salud pública
Las reducciones proyectadas en emisiones contaminantes se traducen en un beneficio directo para la salud pública. Estos contaminantes, originados principalmente por la quema de combustibles fósiles, están estrechamente relacionados con enfermedades graves como accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, cáncer de pulmón y afecciones respiratorias crónicas y agudas.
“El Día sin Carro y sin Moto es más que una jornada ambiental: es una inversión directa en la salud de Bogotá. La disminución temporal de sustancias contaminantes durante la jornada representa un respiro para la ciudad y una oportunidad para movilizarnos en medios alternativos de transporte”, indicó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
Además de mejorar la calidad del aire, esta jornada impulsa hábitos que favorecen el bienestar integral de la ciudadanía. Caminar, trotar o usar la bicicleta no solo reduce las emisiones contaminantes, sino que también mejora el estado de ánimo, disminuye el estrés y favorece la calidad del sueño. Desde la perspectiva de salud pública, el Día sin Carro y sin Moto es una invitación a adoptar comportamientos más saludables y participar activamente en la construcción de una ciudad que proteja la salud de todos con más bienestar.
