En una operación contra la distribución de licor adulterado, la Gobernación de Cundinamarca, la Policía de Bogotá y la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca desmantelaron una red que operaba desde el sector del Voto Nacional.
Durante la intervención, las autoridades incautaron 1.752 unidades de licor adulterado, 8.000 estampillas falsas de Cundinamarca y más de 18.000 elementos secos (etiquetas, tapas, cajas y otros insumos utilizados para la falsificación). En total, 647 botellas correspondían a aguardiente Néctar, una de las marcas más afectadas por este delito.
Los operativos se llevaron a cabo en locales comerciales del sector, uno de los cuales operaba bajo la fachada de un spa de uñas, cejas y maquillaje, evidenciando la sofisticación y el encubrimiento de esta red delictiva.
“Quiero agradecer especialmente a la Sijín de la Policía, a ese grupo especializado de inteligencia que nos ha permitido dar excelentes resultados de manera periódica, y también a la Secretaría de Hacienda del departamento y su grupo anticontrabando, que de manera permanente ejerce la autoridad, el control, la inspección y la vigilancia de todo tipo de licor que se comercializa en Cundinamarca y en Bogotá”, señaló el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey.
Entre las marcas falsificadas se encontraban whiskies de alta gama como Buchanan’s, Old Parr, Chivas Regal y Jack Daniel’s, así como Ron Medellín y el aguardiente Néctar, cuya distribución ilegal representa una amenaza directa para la salud pública y las rentas departamentales.
“Especialmente nos llama la atención que tengamos nuevamente adulteración masiva de un licor llamado Rey de Reyes, el cual, durante finales de 2022 e inicios de 2023, causó la muerte de 86 personas producto del consumo de ese licor adulterado”, agregó Rey.
Aunque no se reportaron capturas en esta operación, las autoridades destacaron el impacto del golpe: las 8.000 estampillas falsas equivaldrían al mismo número de botellas que se pretendían comercializar en el mercado con apariencia de legalidad.
En lo corrido de este año, las autoridades departamentales han incautado más de 10.000 botellas adulteradas, y en bodega reposan más de 56.000 botellas a la espera de ser destruidas, una vez culminen los procesos investigativos y judiciales.
