La concejal de Bogotá Diana Diago denunció que la Alcaldía Local de Usaquén suscribió un contrato por 2.000 millones de pesos para la prestación de servicios de operador logístico.
Según la cabildante, el estudio previo señala que, para el cumplimiento de ocho proyectos estipulados en el plan de desarrollo de la localidad, se requieren actividades como el fortalecimiento de capacidades para habitantes del territorio, apoyo a mipymes, eventos de promoción artística y acciones de prevención del feminicidio y la violencia contra la mujer, entre otras, que demandaban servicios logísticos.
El contrato destinó recursos para productos y servicios de alimentación, decoración, equipos para actividades, menaje, mobiliario, personal, red de emergencias, sonido y video, transporte, papelería y kits de autocuidado. En total, la Alcaldía Local de Usaquén dispuso 415 ítems para gastar en logística.
De acuerdo con el análisis de la concejal, los precios establecidos en el estudio previo superan de manera desproporcionada los valores del mercado, lo que podría representar un presunto detrimento patrimonial. Al auditar el estudio previo y el contrato, se encontraron ítems con presuntos sobrecostos de hasta un 655 %.
Entre los ejemplos más llamativos, Diago señaló la compra de sándwiches a 57.000 pesos, cartucheras a 47.000 pesos, botellas de agua de 200 ml a 5.600 pesos y jugos de caja de 200 ml a 6.500 pesos.
“¿Cómo es posible que en la Alcaldía Local de Usaquén se compre el sándwich más caro de toda Bogotá? Ni Subway ni Cubano se atrevieron a tanto. El alcalde local avaló que un sándwich con jugo de 200 ml, una fruta y unas frituras costaran casi 60.000 pesos, cuando en el mercado ese precio está alrededor de 26.000”, cuestionó la concejal.
Diago también comparó los precios de refrigerios y servicios de alimentación contratados por otras alcaldías locales, como Puente Aranda o La Candelaria, desde 2024 a la fecha, y aseguró que la diferencia de precios en la compra de alimentos es de alrededor de 38.000 pesos.
“Las alcaldías locales siguen siendo ruedas sueltas en Bogotá y las oficinas de contratación se convirtieron en la gallinita de los huevos de oro para unos cuantos”, afirmó.
Finalmente, la concejal solicitó a los organismos de control investigar este contrato, ya que, según ella, se evidencia falta de planeación en las oficinas de contratación y, pese a las reiteradas denuncias, no se han tomado decisiones de fondo.
