A pesar de un leve incremento en los embalses del sistema Chingaza, que este viernes alcanzaron el 43.99% de abastecimiento de agua, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca alerta que este nivel no es suficiente, ya que las precipitaciones no se están registrando en las áreas adecuadas.
De acuerdo con el director de la entidad, Alfred Ballesteros, el nivel de almacenamiento de los embalses depende de que las lluvias caigan sobre ecosistemas de alta montaña de manera fuerte, prolongada y persistente. Debido a casi seis meses de ausencia de lluvias, la tierra está seca y las plantas absorben la poca humedad, lo que resulta insuficiente para que el agua se infiltre y recargue los sistemas reguladores.
Sin embargo, estas lluvias no están siendo focalizadas en el área correspondiente al embalse de Chuza, por lo que hasta la fecha no parece haber un alivio a la situación de racionamiento en la ciudad.
«Las lluvias más intensas se han presentado en el casco urbano de la ciudad, y estas no han sido tan fuertes como se anunciaba en relación con el Fenómeno de La Niña», puntualizó Ballesteros.
El funcionario reiteró la invitación a mantener prácticas de ahorro y uso eficiente del agua, y a no bajar la guardia al suponer que con las actuales lluvias la recuperación de los sistemas de regulación elimina la amenaza de desabastecimiento.
Advirtió que si el agua que sale de los embalses continúa superando la que entra, a finales de noviembre e inicios de diciembre los volúmenes en estas represas serán más críticos.
