En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la Secretaría de Salud reveló una disminución en la tendencia creciente de muertes por esta causa en los últimos años.
De acuerdo con cifras preliminares de Medicina Legal, en 2023 se registraron 439 casos, mientras que en 2024 la cifra bajó a 363, lo que representa una reducción del 17,3 %. En lo corrido de 2025 (corte al 30 de julio) se han reportado 185 muertes, un 12,3 % menos que en el mismo periodo del año anterior y el número más bajo en los últimos cuatro años.
Según la entidad, este avance evidencia el impacto de las estrategias comunitarias, territoriales, individuales e intersectoriales implementadas por el Distrito para proteger la salud mental de la ciudadanía.
La Secretaría convocó a comités de expertos para analizar las causas sociológicas que podrían explicar esta reducción, así como identificar oportunidades de mejora o ampliación de la cobertura de las estrategias impulsadas por el Distrito, con el fin de mantener la tendencia en el tiempo.
“Este descenso evidencia que avanzar en la prevención es posible cuando se construyen respuestas integrales y se pone la salud mental en el centro de las prioridades públicas”, señaló el secretario de Salud, Gerson Bermont.
Con el modelo MAS Bienestar se reconocen los entornos como escenarios clave para el cuidado emocional. Actualmente, un equipo amplio de profesionales en psicología, trabajo social y enfermería despliega acciones en hogares, colegios y universidades, entornos laborales y comunitarios, donde construyen planes de cuidado individual y colectivo, acompañan procesos psicosociales con enfoque territorial y desarrollan capacidades socioemocionales en la ciudadanía.
El modelo también incorpora un componente predictivo, que permite identificar individuos con alto riesgo de presentar trastornos mentales, afectaciones psicosociales o conductas suicidas, con el fin de incluirlos en acciones de detección temprana, priorizar el acceso a servicios y garantizar un acompañamiento oportuno.
Un aspecto clave de la estrategia es el fortalecimiento del Subsistema de Vigilancia Epidemiológica de la Conducta Suicida (SISVECOS), que permite la recopilación, análisis, interpretación, divulgación y evaluación oportuna de información sobre ideación, intentos o amenazas de suicidio, activando las rutas de atención en salud mental en Bogotá.
Este enfoque territorial ha permitido priorizar intervenciones en localidades como Kennedy, Bosa, Suba, Usaquén y Ciudad Bolívar, donde se concentran los mayores indicadores de riesgo. Allí se han desplegado equipos comunitarios de salud mental, jornadas de atención psicosocial, procesos de acompañamiento y activación de redes comunitarias de cuidado.
Aunque las cifras muestran una tendencia positiva, las autoridades distritales advierten que no es momento de bajar la guardia. Los hombres siguen siendo la población más impactada, con el 78 % de las muertes por suicidio en 2024. Más del 80 % de los casos corresponden a jóvenes y adultos.
Ante esta realidad, el Distrito mantiene activa la alerta epidemiológica por conducta suicida no fatal, lo que ha fortalecido el monitoreo constante de intentos e ideaciones suicidas. Solo en 2024 se registraron 8.582 intentos y más de 30.000 casos de ideación, cifras que confirman la magnitud del reto y la necesidad de avanzar en estrategias de detección temprana, intervención efectiva y atención humanizada.