El vicepresidente del Concejo de Bogotá, Juan David Quintero, denunció la grave situación que enfrenta el sistema de bicicletas públicas Tembici y advirtió que, de no tomarse medidas inmediatas, podría desaparecer en el corto plazo.
Según el cabildante, la crisis no obedece únicamente al vandalismo, sino principalmente a la falta de un modelo financiero sólido que garantice la sostenibilidad del programa.
“Contractualmente Tembici recibe ingresos por patrocinadores y por la tarifa de alquiler de los usuarios. Mientras en 2022 contaba con patrocinadores privados como el banco Itaú y la tarifa era de $1.300, hoy no hay patrocinadores y el valor del alquiler ya asciende a $4.850”, afirmó Quintero.
Durante 2023, el sistema reportó cerca de dos millones de viajes; sin embargo, este año difícilmente alcanzará el millón de usuarios. Para el concejal, se pretende atribuir el colapso a problemas de seguridad ciudadana, cuando en realidad el trasfondo está en la inviabilidad del modelo financiero y en la deficiente gestión del programa.
Quintero también manifestó su preocupación porque ya han sido desmontadas 150 estaciones. “Es inaceptable que Bogotá, que se autodenomina capital mundial de la bicicleta, permita el colapso de un programa fundamental para la movilidad sostenible”, señaló.
El vicepresidente del Concejo hizo un llamado al alcalde Carlos Fernando Galán para actuar de inmediato, bien sea renegociando el contrato con el operador, abriendo una nueva licitación o asumiendo directamente la operación desde el Distrito.
“Bogotá necesita mantener un sistema de bicicletas públicas. Este servicio no es accesorio, hace parte integral de la red de transporte que articula bicicleta, buses, TransMilenio, metro y cables. Todos los modos son indispensables y complementarios”, recalcó el cabildante, insistiendo en que la ciudad no puede darse el lujo de perder un componente clave para la movilidad sostenible.
