Desde el próximo 19 de mayo, la Secretaría de Movilidad intensificará el control del carril preferencial para los buses zonales de TransMilenio que circulan por la Carrera Séptima, mediante la implementación de cámaras de fotodetección como parte de una nueva medida para sancionar a quienes invadan esta vía exclusiva.
De acuerdo con el subsecretario de Gestión de la Movilidad, John González, la decisión se enmarca en la necesidad de garantizar el flujo del transporte público en uno de los corredores más congestionados de la ciudad.
“El borde oriental requiere una alta atención por parte de las autoridades de tránsito, y una alta tensión para mejorar las condiciones de movilidad, eficiencia y, finalmente, la experiencia de viaje por este corredor”, indicó González.
La ocupación indebida de estos carriles reduce hasta en un 30 % la velocidad del transporte público. Esto genera retrasos significativos y aumenta la congestión en otras vías de la ciudad.
Según la normativa vigente, estos carriles no pueden ser utilizados por vehículos particulares, salvo en casos específicos como giros a la derecha o acceso a predios. El incumplimiento de esta norma será sancionado con un comparendo, cuyo valor es de $601.400 para quienes invadan estos espacios sin justificación.
El objetivo es priorizar una movilidad más eficiente para quienes utilizan el transporte público y mejorar la movilidad de todos los bogotanos, teniendo en cuenta que más de 4,2 millones de personas usan este medio de transporte.
La imposición de comparendos mediante fotodetección estará en funcionamiento las 24 horas del día, de lunes a domingo. Inicialmente se implementará en la Carrera Séptima y, posteriormente, en la Carrera 13.
