Tras una visita al Cementerio Central, la Procuraduría General de la Nación advirtió un grave deterioro en sus instalaciones, así como documentación incompleta y presuntos malos manejos administrativos por parte del Consorcio Jardines de Luz y Paz, entidad que administraba el cementerio.
Dentro de las inconsistencias reportadas por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y constatadas por el órgano de control, se evidenció la crítica situación de las instalaciones físicas y operativas de los cementerios distritales. Entre los hallazgos más preocupantes están el deterioro de los mausoleos de los expresidentes, con empozamientos y graves afectaciones en columnas y techos.
El procurador delegado para la Vigilancia Preventiva de la Función Pública, Samuel Arrieta, señaló que hubo un manejo negligente por parte del anterior operador. Por ello, la Procuraduría ejercerá una vigilancia especial sobre la nueva adjudicación del contrato, con el fin de garantizar que el nuevo administrador preste los servicios de inhumación, exhumación y cremación bajo las condiciones técnicas y ambientales requeridas.
Durante el recorrido también se constató el deterioro de adoquines y la presencia de columnas sujetas con palos, lo que representa un inminente riesgo de colapso en algunas bóvedas.
Ante esta situación, la UAESP ha iniciado labores de restauración y mantenimiento con el objetivo de mejorar progresivamente las condiciones y recuperar la operación de los cementerios distritales.
La comisión del ente de control evaluará la información recopilada para determinar las acciones preventivas de seguimiento y urgió a las autoridades distritales a unir esfuerzos para garantizar la prestación de un servicio funerario digno y de calidad para la comunidad.
