El concejal Julián Espinosa, de Alianza Verde, reveló el grave deterioro de la seguridad en Bogotá y a nivel nacional durante el año 2024, según el informe anual de seguridad.
De acuerdo con el informe, el año anterior se registraron 1.204 homicidios en Bogotá, la cifra más alta en ocho años. A nivel nacional, 69 militares y 30 policías fueron asesinados, y la expansión del narcotráfico ha profundizado la crisis de seguridad en todo el país.
El informe destaca un preocupante aumento de delitos de alto impacto, como la extorsión, la violencia intrafamiliar y los delitos sexuales. En Bogotá, 43 niños, niñas y adolescentes fueron asesinados y 28 menores se suicidaron, lo que refleja las fallas en la protección de la niñez.
La extorsión aumentó un 64%, con 2.497 casos registrados, mientras que los delitos sexuales crecieron un 34%, alcanzando 9.106 denuncias. Bogotá también lidera el ranking nacional en delitos como hurto a personas, lesiones personales y delitos informáticos, en comparación con ciudades como Medellín, Barranquilla y Bucaramanga.
En localidades como Los Mártires, Santa Fe y La Candelaria, la criminalidad se disparó un 96% en comparación con 2023, convirtiéndolas en las zonas más inseguras de la ciudad.
A nivel nacional, el narcotráfico sigue siendo un factor clave en el deterioro de la seguridad. El gobierno de Gustavo Petro ha fracasado en su estrategia para combatirlo. La erradicación manual de cultivos de coca cayó un 54%, pasando de 20.323 hectáreas en 2023 a 9.403 hectáreas en 2024, lo que ha facilitado la expansión de los cultivos ilícitos y el fortalecimiento de las organizaciones criminales.
Los grupos armados ilegales han intensificado sus ataques contra la infraestructura del Estado. En 2024, se registraron 45 voladuras de vías, un incremento del 200% en comparación con el año anterior. Los atentados contra infraestructura estratégica crecieron un 48%, con 77 casos documentados, mientras que el uso de drones en ataques criminales alcanzó los 115 incidentes, reflejando la creciente sofisticación de estas estructuras.
La seguridad de los uniformados también se ha visto gravemente afectada. 69 militares y 30 policías fueron asesinados en 2024, un aumento del 28% con respecto a 2023.
El cabildante señaló que la tendencia de homicidios en Bogotá refleja una crisis estructural que pone en entredicho la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas en los últimos años.
Además, destacó que estas estadísticas evidencian que la estrategia de seguridad del gobierno ha sido ineficaz y que la crisis en Bogotá y en el país requiere acciones urgentes y un replanteamiento profundo de las políticas de seguridad pública.
