El Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) aprobó el cierre financiero para la construcción de la PTAR Canoas, una planta de tratamiento que permitirá sanear el 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las de Soacha, uno de los municipios más afectados por la contaminación del río Bogotá.
Con una inversión estimada de 12 billones de pesos y un horizonte de ejecución de 23 años (2024–2048), este proyecto representa el 46 % del capital total del sistema de saneamiento del río Bogotá, y es considerado la obra ambiental más importante del país.
El cierre financiero fue posible gracias al trabajo conjunto entre la CAR, bajo la dirección de Alfred Ballesteros, y los miembros de su Consejo Directivo, donde están representados el Gobierno Nacional, la Región Metropolitana Bogotá–Cundinamarca, los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, alcaldes municipales, la Alcaldía de Bogotá, ONG ambientales y comunidades indígenas.
También fue clave el respaldo jurídico del Tribunal Administrativo de Cundinamarca y del Consejo de Estado, cuyas decisiones impulsaron la descontaminación del río Bogotá como un asunto prioritario de interés público y ambiental.
Durante años, los municipios ubicados en la cuenca baja del río han padecido graves afectaciones ambientales y sanitarias por el vertimiento de aguas residuales sin tratamiento provenientes de la cuenca media y alta. Con la PTAR Canoas, Cundinamarca no solo será beneficiaria, sino también protagonista de la solución, al participar activamente en la planeación y cofinanciación del proyecto.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, destacó que este es un paso clave para la descontaminación del río. “Permitirá tratar el 70 % de las aguas residuales que llegan al río Bogotá y avanzar en su recuperación”, afirmó.
La PTAR Canoas se proyecta como un símbolo de una nueva relación entre Bogotá, Cundinamarca y su río, basada en la recuperación ambiental, la salud colectiva y un futuro sostenible para toda la región.
