A seis meses de la implementación del racionamiento de agua en Bogotá, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) reveló que los municipios de Soacha y Gachancipá registran apenas un 4,7% de ahorro, situándose como las áreas menos comprometidas con la reducción del consumo.
En cuanto a los estratos socioeconómicos, los estratos 1 y 2, aunque han realizado esfuerzos, presentan los menores niveles de ahorro, con un 5,8% y 7,8%, respectivamente. Por localidades, Usme (3,7%), Puente Aranda (3,8%) y Kennedy (6,9%) son las menos ahorradoras. Incluso, en Usme, algunas Unidades de Planeación Zonal (UPZ), como Parque Entrenubes, Ciudad Usme y Alfonso López, han registrado un incremento promedio del consumo del 1,8%.
Por otro lado, las localidades más destacadas en el ahorro del vital líquido son La Candelaria (19,5%), Tunjuelito (14,8%) y Los Mártires (13,2%), mientras que las UPZ Bolivia (en Engativá) y Sosiego (en San Cristóbal) sobresalen con ahorros del 24,3% y 23%, respectivamente.
En el sector no residencial, el ahorro promedio ha superado al del sector residencial, con especial protagonismo de los segmentos oficial, especial y comercial. Las instituciones educativas públicas han sido clave en este esfuerzo, logrando un ahorro del 15,8% en el segmento oficial y del 12,6% en el especial.
La EAAB hizo un llamado a mantener y reforzar las medidas de ahorro de agua, en especial ante la posible llegada de una nueva temporada de sequía entre diciembre de 2024 y marzo de 2025.
Tras la publicación de estos datos, la concejal Heidy Sánchez, del Pacto Histórico, criticó la metodología de estos estudios, argumentando que «no se considera la diferencia entre hogares unipersonales en estratos altos y las familias numerosas en estratos bajos». Además, señaló que muchas unidades residenciales albergan varias familias con un solo contador, lo cual puede distorsionar las cifras.
La concejal calificó los resultados como discriminatorios y cuestionó la efectividad de las campañas de pedagogía promovidas por la EAAB para fomentar el ahorro de agua, calificándolas como «un fracaso».
