El Distrito, a través de Renobo y en coordinación con el Ministerio de Cultura, firmó las actas de inicio de obra e interventoría para la intervención integral de los edificios patrimoniales Santiago Samper y Enfermedades Tropicales, que hacen parte del Complejo Hospitalario San Juan de Dios y son propiedad de la Secretaría de Salud. Ambos inmuebles están declarados Bien de Interés Cultural de ámbito nacional.
La iniciativa se enmarca en el plan de recuperación y conservación del conjunto arquitectónico, con el propósito de revitalizar este emblemático lugar respetando su valor histórico y patrimonial, mientras se prepara para albergar servicios de salud modernos en articulación con el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, gestor transitorio del PEMP del complejo hospitalario.
El edificio de Enfermedades Tropicales, construido entre 1933 y 1935 por el arquitecto Pablo de la Cruz, fue fundamental en el estudio de patologías como dengue, malaria y leptospirosis. A lo largo de su historia funcionó como laboratorio de enfermedades infecciosas, sala de autopsias, pabellón de hospitalización, quirófano, consultorios, morgue, bodega de sueros y almacén general, consolidándose como un espacio clave para la salud pública en Colombia.
Por su parte, el edificio Santiago Samper, levantado entre 1922 y 1926 también bajo el diseño de Pablo de la Cruz, fue pionero en la lucha contra el cáncer y albergó uno de los primeros institutos especializados en oncología del país. Contó con laboratorios de bacteriología, química, hematología y anatomía patológica, así como un auditorio, museo médico y salas de consulta y procedimientos. Su último uso estuvo ligado a laboratorios de patología y espacios académicos como el Auditorio Carrión y el de Endocrinología.
La finalización de las obras está prevista para el segundo semestre de 2026. El edificio de Enfermedades Tropicales será intervenido por el Consorcio Prohacer 25 con un presupuesto estimado de $12.928 millones, mientras que el Santiago Samper estará a cargo del Consorcio SJD 2025, con una inversión aproximada de $12.031 millones.
La interventoría estará en manos de INPLAYCO SAS – BIC para Enfermedades Tropicales, con un presupuesto de $1.044 millones, y de ARCA Arquitectura e Ingeniería S.A. para Santiago Samper, con $1.031 millones.
Estos contratos de obra e interventoría incluyen impuestos y costos asociados a la ejecución, y marcan un paso clave en la reactivación física y funcional del complejo hospitalario. Una vez culminada la restauración, a finales del segundo semestre de 2026, los edificios estarán destinados a actividades de docencia e investigación en salud.
